jueves, 26 de marzo de 2015

EL TESTIMONIO DE Mª JESÚS

Mª Jesús es una buena amiga y colaboradora  de nuestro  blog,y hoy nos ha enviado una experiencia suya que nos parece muy interesante y de la que todos podemos aprender.Esperamos que os guste tanto como a nosotros.

"Colaboro como voluntaria en una protectora de gatos y perros abandonados y/o maltratados de mi ciudad. En mi caso, el trabajo con estos animales hace que me  sienta niña y en libertad, sobre todo cuando estoy con ellos en contacto con la naturaleza o cuando me encargo de los cachorros, siempre muy activos y con ganas de jugar. En mi infancia los perros siempre me acompañaron. Cuando regreso de este centro de acogida de animales, a veces, llego cansada a casa, pero feliz pues siento que me he llenado de una energía que me desconecta de las preocupaciones del mundo y que me hace valorar lo sencillo, lo auténtico.
Ser voluntario en una asociación sin ánimo de lucro, ONG u otras organizaciones altruistas o que velan por el bienestar de la comunidad nos ayuda a desarrollar valores como la tolerancia, el respeto, la empatía, la comprensión, la paciencia, la fortaleza, la solidaridad y el altruísmo, sobre todo cuando damos sin ser retribuídos o sin esperar mucho a cambio. El voluntariado nos hace humanos y nos ayuda a entender las necesidades de los demás y, si, además, no los juzgamos, aprenderemos a desarrollar la mente neutral. Sin embargo, ser voluntario no nos convierte ni en mejores ni en peores que aquellos que no lo hacen y además, en mi caso, más que ayudar a los demás, yo siento que desde que soy voluntaria, me ayudo a mí misma.
Admiro a las personas que dirigen o emprenden proyectos sociales para mejorar su comunidad y que tienen la seguridad o confianza en ellos mismos necesarias para ello, esa fuerza que les hace superar obstáculos. Yo sólo soy una pequeña pieza en una protectora de animales cuyos propietarios luchan con tenacidad y coraje por los derechos de perros y gatos desde hace años. Personas como ellos son un ejemplo a seguir porque contribuyen a que aumente la conciencia por el respeto hacia los animales y el planeta. En esta protectora he comprobado que los que menos tienen, son los que más dan.
Hace unas semanas regresaba yo de pasear perros en esta protectora y me llamó la atención una perrita que acababa de llegar al centro. Había sido rescatada tras haber sido abandonada en un canal. La vi tan blanquita y chiquitina que me pareció un pequeño ser de luz, un angelito. Su mirada inocente y sus ganas de que la cogiera en brazos, me robaron el corazón, sentí una conexión especial y la adopté como animal de compañía, siendo ella un cachorro de unos dos meses. Desde entonces, esta perrita ha sido una bendición en mi hogar. Es alegre y activa. Ella me enseña mucho, entre otras cosas, a ser asertiva, a marcar límites, a enfocarme en el momento presente y, por supuesto, el valor de la buena compañía. 
María Jesús Verdú Sacases


Tu testimonio nos ha hecho estremecer. Esperamos que muchas personas sigan tu ejemplo, o al menos, que no abandonen a sus mascotas.

Entrada realizada por Adrián

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